Mejora tus hábitos de manera multidisciplinar

La experiencia en consulta me ha enseñado que las personas que practican deporte frecuentemente dan mucha relevancia a la nutrición antes, durante y después de la practica de ejercicio físico, tanto en los entrenamientos como en las competiciones. En cambio, suelen descuidar otras areas que ayudan a mantener unos buenos hábitos saludables.


El objetivo de escribir este artículo es para explicaros la importancia que tiene mejorar el rendimiento físico de manera multidisciplinar. Existen cantidad de estudios científicos que demuestran que para mejorar los tiempos de carrera es importante no tan sólo entrenar sino también comer, beber y descansar correctamente.


El descanso es fundamental. El ser humano necesita 8 horas de sueño al día para poder reparar y recuperarse a nivel muscular. Durante el sueño se activan una serie de funciones metabólicas esenciales tanto para nuestra salud como para mejorar nuestro rendimiento: las hormonas tiroideas, el cortisol o la hormona del crecimiento.


No tan solo es importante descansar, sino que es igualmente importante que la calidad del mismo sea el idóneo. Es decir, dormir de manera continua y en unas condiciones favorables, sin luz ni ruido. Gracias a ello también podemos reducir el riesgo de sufrir diferentes patologías como la obesidad o la hipertensión.


También debemos fijarnos en la hidratación de nuestro organismo. Más de un 60% de nuestro cuerpo está compuesto por agua y, como bien sabemos, el sudor es un mecanismo de enfriamiento corporal que se activa sobretodo mientras realizamos ejercicio. De esta manera debemos beber agua antes, durante y después de la práctica de deporte. Es recomendable que durante las horas posteriores se consuma 1,5l de agua por kg perdido. Otro método para ver si nos mantenemos bien hidratados es comprobar el color de nuestra orina. Este debe ser de un color claro.


Por último, y no por ello menos importante debemos hablar de nutrición. Consumir una cantidad adecuada de fruta y verdura nos permitirá aportar una cantidad de fibra ideal para mantener un buen tránsito intestinal. Además, nos asegurará tener una cantidad y calidad de bacterias “sanas” en nuestro intestino. Asimismo, este tipo de alimentos aportan una gran cantidad de minerales y vitaminas necesarias para mantener un sistema inmunitario fuerte. Es por ello que deben estar presentes en todas las comidas y cenas, cocinadas al horno, salteadas, hervidas o consumirlas en crudo.


La proteína, tanto de origen animal como vegetal es un nutriente indispensable para recuperar y aumentar nuestra masa muscular. Es por ello que deberíamos añadirla en todas nuestras comidas. Ejemplos de proteína los podemos encontrar en el pescado, la carne, los huevos, las legumbres, los frutos secos, la soja y sus derivados (tofu, tempe, heura…).


Los carbohidratos o, como a mi me gusta llamarlos, la gasolina de nuestro cuerpo es igual de importante que el resto de nutrientes. No debemos tenerle miedo, pero si consumir una cantidad adecuada para no acabar almacenando esa gasolina extra en el tejido adiposo. Es decir, debemos reducir su ingesta aquellos días en el que nuestro gasto energético vaya a ser menor. En cambio, debemos incrementarlo cuando nos mantengamos más activos y/o practiquemos ejercicio físico.